Esque lo he dicho sin pensar. No quería decir eso. Me has malintepretado. Perdóname.
Porque antes de hablar piensa. Porque cuando ya hayas pensado tendras derecho a hablar. Porque no todo se lo lleva el viento.
No se trata de no decir lo que piensas. Se trata exactamente de eso. Decir lo que piensas. Gritarlo si hace falta. Nada mas, fácil.
¿Cuantas cosas has pensado sin decir? O a la inversa. ¿Cuantas has dicho sin pensar? A mi me ha pasado muchísimas veces pero estoy seguro que a ti tambien. Y esque por muy frío que parezca, la mayoría de las veces tendríamos que pararnos 3 segundos a pensar lo que vamos a decir antes decirlo, claro que si hablaramos así la conversación perdería toda su magia y todo su encanto, pero de vez en cuando, merece la pena.
El silencio es un regalo. Algo único, diferente e incomparable. ¿Realmente merece la pena romperlo? No lo se pero desde mi punto de vista si no es para decir algo interesante no. Quien me conozca bien probablemente quede sorprendido con esto que escribo porque realmente me encanta hablar pero reconozco que me sobrepaso. ¿Merece la pena decir algo que no piensas, no sientes y de lo que seguramente te arrepentirás? No. Pues silencio.